martes, 30 de octubre de 2012

Sostener la mirada al mundo


Nunca se como ni porque me pongo a escribri. Solo se que algo pasa ante una melodía, una foto, una palabra, un encuentro casual.
Mi ser entero percibe algo, y a modo de mantra comienzo a repetir una y otra vez ese “disparador de la conciencia”. Si es una melodía, aburro a los que me rodean haciéndola sonar y sonar, mientras espero.
Un esperar de ¡no se que cosas! Solo espero, estoy. Es como si me
asomara a un puerto de montaña y no llegara a ver lo que hay abajo. Pero se que algo hay. Y espero.
A veces son frases, otras, pequeños textos. Frases y textos que no puedo intencionalmente dejar fluir sino que vienen solos. A veces explotan como una carcajada, otras como un vomito pestilente contándome de las miserias que todos tenemos escondidas.
Se me hace evidente que hay una manera de comunicación y lenguaje que va más alla de las palabras. Una comunicación entre el entorno y las entrañas mismas del ser humano. Y la tardanza en salir, es porque que este contenido no tiene palabras.
Lo que me rodea me mira y algo me dice. Igual que cuando estamos frente a otro y nos miramos a los ojos. Probaste alguna vez sostener la mirada y no hablar? Se descubren muchas cosas que se manifiestan en sensaciones físicas que nos cuentan de la vida.
Me voy a sostener la mirada al mundo. Me quedaré un rato aquí mirándolo. Está grande, a veces viejo….a veces joven…paciente y brutal a la vez. El mundo me espera. Solo lo voy a mirar. ¿Te parece que no estoy haciendo nada? Pues…. Mirar mas alla de uno mismo…. Da mucho de si.