domingo, 8 de marzo de 2015

Osarios instantaneos




Osarios instantaneos

Nací niña, con plumas azules
 y envuelta en una pompa
 que rebotaba en los copetes de los diarios.

Solo había una protectora escenografía.
Esa que  siempre ponen los padres de hijos únicos.

No sabía que el mundo no era de caramelo,
 ni que a veces olía tan mal.
 Y menos que menos que muchas cosas
 mueren súbitamente dejando un osario a tus pies.

Desconocía esas moscas humanas
que sobrevuelan las heces para su propio beneficio.
Y mientras el lobo de Caperucita era mi mayor terror,
Mr. Marshall ya caminaba.

Escribo hoy,
abandonada hasta por mis plumas azules,
con la inocencia perdida entre tanta purulencia,
mientras sigo juntando osarios que ya llegan hasta mi pecho.

Osarios de los excluidos que no quisieron ser ganado.
  Osarios del Congo que sangra en tu cómoda tecnología.
     Osarios de la mano de obra esclava.
       Osarios de países aplastados por la deuda externa,enmascarando  en “cuestiones economicas” despiadadas construcciones ideológicas.

Nací niña, con plumas azules
envuelta en una pompa
que rebotaba en los copetes de los diarios.

Hoy mis alas son negras
y sobrevuelo como una rapáz
desenmascarando falacias.